martes, 11 de enero de 2011

El gallito ciego




Un juego al que a veces te obligan a jugar...



Siendo niña, una tarde jugando en la vereda con mi hermano acordamos que podía andar en la bici Aurorita nueva con los ojos cerrados... él me indicaría si iba bien.

Fui con la bici hasta mitad de cuadra.

Cerré mis ojos y pedaleé...
Confiada, segura... mi hermano mayor me guiaría...

"Vas bien, seguí... vas bien, seguí"
"Voy derecho?"...pedaleando y con los ojos apretadísimos, sin espiar...
"Sí, vas bien, vas bien"
Pafff!!!
Terminé abrazando a un plátano, estampada como dibujito animado y con la mitad de la cara morada...

Confié... y él no podía imaginar que no espiara, que fuera tan pero tan...
Pensó que espiaba, fingía, mentía... yo confiaba...

Hace unos pocos años en una obra de Teatro x la I, en el rol de niño me tocó jugar al gallito ciego... Armando la escena la directora de la obra me ató fuertemente un pañuelo para que no pudiera ver... Un grupo de actrices me hacía girar hasta marearme y luego... "por aquí niño!"... fui de un lado a otro jugando, recibiendo caricias, buscando un camino, hasta llegar al llanto (así era la escena).
En un momento escucho "Cuid...!" Me congelé en un acto reflejo... "ado!", era alguien que fue a ver el ensayo y estaba hablando con la directora... Me quité la venda con un pie en el aire dando un paso hacia el abismo, estaba en el borde del escenario... No era muy alto pero obviamente hubiera terminado estampada en el piso...
Alguien lo vio, me avisó... Yo confiaba en lo que escuchaba.. estaba jugando una escena... mis compañeras también pero... no me cuidaron... pensaban que espiaba, pensaban que veía dijeron... aunque habíamos dicho que no. Y era creerles o entender que eran unas h de p que no querían que llegara al estreno.

Ayer un llamado me hizo dar cuenta de que nuevamente y sin saberlo estaba jugando al gallito ciego... Y una vez más muchos pensaban que estaba "viendo"... Todos saben, todos ven... saben que tengo una venda en los ojos pero... suponen que estoy haciendo trampa?
Yo confiada... y con los ojos vendados... ciega sorda muda...
Me vieron dando un paso al vacío, pero... Aunque saben bien que me cerraron la puerta en la cara y no fui invitada a jugar, se supone que yo hace tres semanas que tengo una información que desconocía... aunque no veo, no escucho y no puedo hablar muchos suponen eso... O soy una reverenda papanatas o estoy rodeada de reverendos...

Ahora, desde hace 24 horas, estoy en el preciso momento en que quedo suspendida, con un pie en el aire... y esta vez no sé si pesará más la ley de gravedad o los pocos reflejos que quedan en mi cuerpo.

Evidentemente el gallito ciego no es mi juego...
de alguna manera siempre termino así


♪ ♪ Como amo sus caras
aunque a veces me den temor
Estoy parado en el medio de la vida
...
aunque me echen, me peguen o me reten
yo ya no los sentiré
♪ ♪
                                             SERU GIRAN

Lirium*
*

4 comentarios:

catalina dijo...

nunca hay que andar a ciegas, en este mundo, porque después las excusas no sirven de nada.
los ojos bien abiertos, y viendo todo a nuestro alrededor, aunque a veces duela, y querramos cerrar los ojos.

Lirium* dijo...

CATALINA: Bienvenida a la covacha!
Creo que sos la primera juninense que asoma la nariz por aquí.
Ya apunté tu blog al reader, pronto pasaré a visitarte.
Es verdad lo que decís... los ojos bien abiertos, pero a veces uno confía y creo que vale la pena a pesar de todo.
Un abrazo

T.M. dijo...

Espero no haber contribuído a tu caída y si lo hice, no fué de manera adrede; pero no es mi costumbre ocultar realidades. El golpe fué duro para muchos. Incluyéndome. Te mando un abrazo.Ah!!me olvidaba, tenías razón.

Lirium* dijo...

T.M.: Querida amiga, por el contrario, "pegaste el grito" (como en el ejemplo del ensayo) en medio del paso y te lo agradezco. Detesto la mentira, muchos no hablaron pero no mintieron, cada uno hace lo que puede.
Los "invitados" tuvieron acceso a la noticia mucho tiempo atrás, seguramente se te pasó.
Creo en tu palabra y en tu llanto.
Muchas cosas me duelen y muchas no me cierran, siento que fuiste el emisario y no recibiste ni un "hola" que te tranquilizara después de tanto interrogatorio. Lo único que sé es que tanto "cuidado extremo" es verso porque en mi covacha las visitan no se interrumpieron; de eso también te vas a hacer cargo? :)

En estos días te llamaré, no sé en qué tenía razón.
Como digo en mi post cumple blog las cosas vuelven a su normalidad y hoy por fin estoy en condiciones de proyectar el año, lo demás "cartón pintado".
Te quiero.